En la historia de O Saviñao, vemos que las primeras muestras de ocupación que conocemos son
la mámoa de Abuime y los numerosos restos de la cultura castreña que, ponen de manifiesto la
humanización temprana de estas tierras del sur de la provincia de Lugo. Durante la cultura castreña,
los habitantes de los castros de O Saviñao, pertenecieron a la tribu de los Lemavi, citada por Tolomes,
y fueron vecinos de los Seurri, habitantes de los actuales municipios de Sarria-Taboada.
Durante esta época O Saviñao registró una importante ocupación del espacio.
Entre el S. I y IV de nuestra era se desarrolló el asentamiento y dominio romano sobre el Noroeste lucense,
período en el cual podemos datar la construcción de la vía romana quen en tierras de O Saviñao concluía
en los Codos de Belesar. Se trataba de una vía secundaria dentro del esquema vial romano.
Otros restos de la presencia romana provienen de distintos hallazgos encontrados en castros romanizados:
cerámica hecha con "tierra sigilada", monedas, la pieza pétrea de Abuime, o la misma escultura Mourelos.
Con el derrumbe del imperio Romano a finales del S. IV, se va a iniciar una etapa que servirá de transición
hasta la Edad Media.
De esta etapa apenas quedan serie de topónimos: Sixiriz, Arxeriz, Meitriz, Alperiz o Reiriz entre otros.
Será el S. VI, al calor de la labor de Martín Dunio, gran impulsor del monacato, cuando encontremos
referencias explícitas de la "Ribeira Sacra".
Entre los S. VI y VII, hay que encuadrar la creación de los primeros cenobios en tierras de O Saviñao, pues
aunque no hay una documentación específica, si existen documentos que hablan de fundaciones y donaciones
a partir del S. X, lo cual hace suponer que existían, siendo ejemplos de ellos Santo Estevo y San Vitorio
de Ribas de Miño o Diomondi. De esta etapa medieval también se conservan una serie de sarcófagos (Louredo y
San Sadurniño de Piñeiró), restos residuales de lo que fueron las tumbas de personajes importantes en el contesto sociopolítico
de O Saviñao.
Entre la etapa final y la Edad Media, y el comienzo de la Edad Moderna, encontramos a O Saviñao inmiscuído
en los graves conflictos sociales que conmovieron la sociedad gallega: progresivo control económico y social
de la nobleza y luchas sociales, entre la propia nobleza y los habitantes de las ciudades, con la participación
de campesinos y clero.
Durante el S. XVIII, se instituyeron la mayoría de mayorazgos de O Saviñao, períodos en el que las distintas
casas establecieron y redondearon sus dominios, situación que se mantuvo durante el S. XVIII, para cambiarla
drásticamente a partir de la segunda mitad del S. XX. Durante esta centuria la población del municipio
era muy similar a la de hoy en día, si tenemos en cuenta datos aportados por Pascual Madoz, para la primera mitad
del S.XIX
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 | | Castro de Vilacaiz |
 | | San Estevo de Ribas de Miño |
 | | Pazo de Arxeriz |
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